Consiste en la eliminación de contaminantes, ya sean pinturas u oxidos.
El proceso se realiza en varias etapas:
-Desengrase: Se eliminan los restos de grasas, aceites y ceras de la pieza a tratar, dejándola totalmente limpia, mediante inmersión en baño alcalino.
-Decapado: Se eliminan las pinturas y revestimientos de las piezas, mediante inmersión en baño o aplicación por aspersión.
-Desoxidado: Se elimina todo el oxido de la superficie previamente desengrasada y decapada, mediante baño por inmersión, o por aspersión en casos especiales.
-Pasivado: Se emplea para proteger las piezas después de los tratamientos químicos, y evitar la oxidación instantánea. Duración entre 24 y 48h, dependiendo de las condiciones ambientales y de almacenaje.
-Acabado: Se emplea un aceite protector especifico, volátil, para mejorar la protección del pasivado. Este tratamiento solo sirve para piezas que no puedan pintarse, piezas de maquinas, piñoneria, bulones, etc…
El imprimado a base de imprimaciones fosfatantes, y epoxis, garantiza la protección del metal, para posterior pintado, o trabajo de taller.
Pintado final: terminación de la pieza, con acabados de tipo epoxi y poliuretano, según necesidades de dureza y protección.